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Mantener las defensas altas

Mantener las defensas altas

Un aspecto básico para evitar distintas enfermedades, es mantener un sistema de defensas en excelente estado, de esta forma, permanecen fuera del cuerpo, microorganismos como las bacterias, hongos y virus, y así gozar de una vida saludable. Para ello se necesita tener en cuenta algunos aspectos que se desarrollarán en esta investigación.

¿Qué son las defensas y para qué sirven?

Las defensas son las puertas del organismo que impiden la entrada de virus y bacterias. Por eso, cuando están bajas, se desarrollan con más frecuencia las enfermedades, siendo clave fortalecerlas para cuidar la salud. Las defensas, también se definen como las ‘barreras biológicas’, que son el conjunto de mecanismos que sirven para que animales y otros seres vivos, puedan reconocer las sustancias extrañas, neutralizarlas y eliminarlas cuando las mismas se introducen en alguna parte de sus sistemas.

¿Cómo funcionan las defensas?

El funcionamiento de las defensas, se manifiesta cuando se detectan antígenos (sustancias extrañas que invaden el cuerpo), varios tipos de células trabajan de forma conjunta para reconocerlos y responder a la amenaza. Estas células inducen a los linfocitos B a producir anticuerpos, proteínas especializadas que atrapan antígenos determinados y así evitar enfermedades.

Recomendaciones para subir las defensas 

Las recomendaciones para fortalecer el sistema inmune y subir las defensas del organismo, se destacan principalmente por  aumentar el consumo de alimentos ricos en vitaminas y minerales, disminuir el consumo de azúcares y de alimentos industrializados que contengan colorantes y conservantes, pudiendo ser indicado la ingesta de medicamentos o suplementos que ayuden a aumentar la inmunidad.

La nutrición juega un papel importante en el funcionamiento del sistema inmune, los alimentos ricos en omega-3, selenio, zinc, probióticos, vitaminas A, C y E son los más indicados para aumentar el sistema inmune, porque favorecen la producción de las células de defensa del organismo de forma más eficiente.

Síntomas de defensas bajas

Cuando se presenten los siguientes síntomas en los seres vivos, se determina que las defensas, no están del todo bien:

  • Infecciones y/o resfríos recurrentes.
  • Alergias.
  • Enfermedades simples, que duran más de lo normal, tardan en curarse o se agravan.
  • Fiebre frecuente.
  • Ojos secos.
  •  Cansancio habitual.
  •  Náuseas y vómitos.
  •   Diarreas.
  •  Manchas en la piel.
  •  Caída del cabello.

Ante estas manifestaciones mencionadas, se recomienda realizar pruebas de sangre por parte de un especialista y saber si existe algún problema de salud. 

¿Por qué bajan las defensas?

Un sistema inmune fuerte tiene la capacidad de proteger el organismo de diferentes enfermedades. Sin embargo, hay muchos factores que pueden alterar o debilitar las defensas inmunitarias, tales como:

  • La contaminación: la exposición al aire contaminado disminuye la función de las células T reguladoras (Treg), encargadas de frenar la reacción del sistema inmunitario frente a agentes no patógenos en el cuerpo. La actividad reducida de las células Treg, está altamente asociada al aumento de los síntomas del asma. 
  • Acumulación de toxinas: las mismas, son provenientes del medio ambiente y del consumo de tabaco y alcohol.
  • El estrés: relacionado también con la ansiedad, un estado emocional negativo o depresivo o la falta de sueño pueden debilitar las defensas del organismo, aumentando la susceptibilidad a enfermedades inflamatorias e infecciones.

Recomendaciones para tener las defensas altas 

Un sistema inmune desequilibrado no es capaz de detectar y eliminar a tiempo células infectadas por bacterias y virus, lo que favorece la multiplicación de estos agentes y la infección de nuevas células, reduciendo así aún más la capacidad del sistema inmunitario para combatir estas infecciones.

De ahí la importancia de cuidar y potenciar las defensas, por esa razón, hay algunas recomendaciones para tener defensas altas:

  • Seguir una dieta equilibrada, variada y basada en alimentos frescos y ricos en vitaminas y minerales.
  •   Evitar el consumo de tabaco, drogas, alcohol.
  •   Realizar regularmente actividad física de intensidad moderada.
  •   Dormir y descansar bien.
  •  Cuidar los niveles de estrés.
  • Mantener una actitud optimista y equilibrada.

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