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¿Qué son los oligoelementos?

¿Qué son los oligoelementos?

Muchas personas reconocen la importancia del magnesio, flúor, cobre, fósforo, potasio, selenio, zinc en el metabolismo, pero ¿saben cuál es la función de estos oligoelementos en la salud del ser humano?  Más detalles en esta investigación.

¿Qué son los oligoelementos?

Son sustancias químicas primordiales para el buen funcionamiento del organismo, que intervienen en el metabolismo. Se les conoce de esta manera (oligoelementos) debido a que la cantidad requerida de cada uno de ellos, es menor a 100 mg.  Estos elementos químicos, en su mayoría metales, son esenciales para el buen funcionamiento de las células.

¿Cómo influyen en las contracturas musculares?

Los oligoelementos al ser componentes químicos para el organismo, se hacen imprescindibles para evitar contracturas musculares, es por ello, que son nutrientes esenciales para que todos los procesos funcionen correctamente.

 Existen oligoelementos que se usan para tratar las contracturas musculares. Tales como:

  • El fósforo: la principal función del fósforo es la formación de huesos y dientes. También es necesario para que el cuerpo produzca proteínas para el crecimiento, conservación y reparación de células y tejidos.
  • El potasio: ayuda a la función de los nervios, a la contracción de los músculos y a que su ritmo cardíaco se mantenga constante. 
  • El magnesio: desempeña muchas funciones cruciales en el cuerpo, como apoyo de la función muscular y nerviosa y la producción de energía.    

¿Qué es una contractura muscular y cómo se produce?

La contractura muscular, es la tensión permanente de los músculos, los tendones, la piel y los tejidos cercanos que hacen que las articulaciones se acorten y se vuelvan rígidas. Esto impide el movimiento normal de una articulación o cualquier otra parte del cuerpo.      

Para aliviar los síntomas que produce una contractura muscular, es indispensable recurrir a un fisioterapeuta. Estas dolencias, se pueden presentar por múltiples causas, las más habituales son las siguientes:

  • Posturas incorrectas: en el trabajo al coger peso, durante la ejecución de alguna actividad de la vida diaria. Sin darse cuenta, se adoptan posturas forzadas durante mucho tiempo.
  • Falta de actividad: después de un largo período de tiempo sin realizar actividad, la musculatura se debilita. Existen riesgos de contracturas, si después de dicho tiempo se somete al músculo a un esfuerzo mayor del que él puede soportar.
  • Actividad con mala técnica o mediante gestos repetitivos: de esta manera, se produce una contracción excesiva y prolongada del músculo.
  •  Estrés: produce un cuadro de tensión general.
  • Falta de hidratación: numerosos estudios científicos demuestran que el agua es un elemento clave para un correcto metabolismo celular, por lo que la falta de ésta, puede afectar en la capacidad de contracción/ relajación de las fibras musculares.
  • Estiramiento mantenido y brusco del músculo:  éste como defensa, tiende a contraerse.
  • Traumatismo externo: es decir, un golpe directo sobre el músculo.

Síntomas y tratamientos 

La persona que padezca de contracturas musculares, va a notar en determinados casos, síntomas donde el músculo no se relaja y sigue contraído, manteniéndose la zona dura e hinchada. También existen otras señales que resaltar:

  • Dolor y rigidez articular y muscular.
  • Movimientos reducidos.
  • Debilidad muscular.
  • Uso limitado de la zona afectada.

Las contracturas musculares no son iguales y, por tanto, el tratamiento tampoco es el mismo a seguir.

Aquí se describen algunas indicaciones o tratamiento que los expertos dan a los pacientes para reducir los dolores ocasionados por esta condición:

  • Tratar de tener una buena postura corporal: de esta forma, se podrá relajar el cuerpo y se conseguirá repartir la presión de forma correcta. Una buena postura ayudará a reducir los dolores, pero también a que se pueda evitar que las contracturas aparezcan de nuevo.
  • Aplicar calor en la zona dolorida: el tratamiento de las contracturas más indicado suele ser el calor seco. Se puede usar una esterilla eléctrica o, si no, un paño de agua caliente durante unos 15 minutos al día.
  • Realizar estiramientos suaves: además, también ayudará a remitir el dolor si se realizan ejercicios de estiramiento que sea suave y pausadamente.

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