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Factores de riesgo del lumbago

Factores de riesgo del lumbago

El dolor lumbar, lumbago o lumbalgia es un tipo de malestar muy frecuente e incluso limitante que pueden sufrir las personas en cualquier edad, pero en especial los adultos mayores. Sus causas varían, y no necesariamente son sinónimo de alguna enfermedad, entre ellas la más común es por movimientos bruscos y repentinos (en especial a cargar peso). 

La columna lumbar es la parte baja de la espalda, el principal y único síntoma del lumbago es el dolor en esta zona. Cuando está acompañado de otros síntomas es un signo de que hay otro tipo de afecciones.

Su diagnóstico suele ser fácil, aunque no siempre se encuentra la causa exacta del padecimiento debido a que existen múltiples factores de riesgo que desencadenan la dolencia. Por otra parte, su tratamiento consiste básicamente en reposo, analgésicos y fisioterapia, este varía si el dolor lumbar es consecuencia de una artrosis, estenosis vertebral, espondilitis anquilosante, etc.

Principales condiciones y factores de riesgo de tener lumbago

  • Tener más de 50 años: con el paso de los años los huesos se van debilitando y esto puede contribuir a dolencias o afecciones en el sistema musculoesquelético.
  • Sedentarismo: la falta de actividad física es negativa para la salud.
  • Obesidad: el sobrepeso causa tensión y carga en la columna vertebral.
  • Enfermedades o lesiones del aparato locomotor: algunas afecciones pueden dejar secuelas incluso con el tiempo y en algunas situaciones el dolor lumbar no aparece inmediatamente después de la lesión.
  • Trabajos de carga pesada o con posturas extremas: las personas que tienen un trabajo en donde se ven obligados a tener posturas extremas o por mucho tiempo son propensas a sufrir lumbago, de igual forma los que cargan cosas pesadas.
  • Embarazo: en el último trimestre de embarazo las mujeres suelen sentir dolor en la zona lumbar por el peso de la barriga.
  • Estrés o depresión: situaciones de estrés continuo o episodios de depresión agudo también pueden causar dolor en la espalda baja.

Causas del lumbago

El dolor lumbar puede ser de origen mecánico, inflamatorio e incluso por enfermedades sistémicas, algunas de las causas más comunes son:

  • Malas posturas –en especial al dormir-.
  • Pasar mucho tiempo de pie o sentado.
  • Movimientos repetitivos.
  • Actividades deportivas (en especial de contacto).
  • Trabajos en los que se hacen sobreesfuerzos.
  • Escoliosis.
  • Enfermedades inflamatorias: espondilitis anquilosante, artrosis, etc.
  • Fracturas vertebrales por compresión –frecuentes en osteoporosis-.
  • Lesiones musculares o en los ligamentos (hernias, ciáticos, desgarros, etc.).
  • Fibromialgia.
  • Algunas infecciones o tumores.

Además, existen dos tipos de lumbago el agudo que dura menos de 6 semanas y crónico al superar este tiempo.

Especialista en tratar el lumbago

Distintos especialistas pueden tratar el lumbago. Para diagnosticar la causa y el tipo de dolor de espalda te recomendamos acudir a un traumatólogo o reumatólogo. Luego para el tratamiento y disminuir los factores de riesgo lo mejor es tratarse con un osteópata y fisioterapia.

Tratamientos recomendados

El tratamiento con un osteópata funciona liberando las tensiones que ocasionan el lumbago, se concentra en buscar el origen para ofrecer una solución duradera actuando sobre la causa y no solo aliviando el dolor.

Otras recomendaciones son: tomar analgésicos para calmar los dolores intensos, los primeros días suspender actividades intensas y mantener un reposo activo –no se recomienda un reposo total porque pueden debilitarse más los músculos de la espalda-.

También se recomienda el tratamiento con fisioterapias y terapistas ocupacionales para aplicar la higiene postural e incluso medicina alternativa como la acupuntura.

Prevención de lumbago

Es importante también que un paciente con lumbago trabaje en eliminar los factores de riesgo, debido a que incluso luego de su recuperación puede ser propenso a sufrir de dolores de espalda más adelante. Algunas medidas son:

  • Hacer ejercicios que fortalezcan la espalda.
  • Evitar el uso de tacones.
  • No cargar objetos pesados sin ayuda.
  • Tomar pausas activas en medio de jornadas de trabajo o viajes largos.
  • Evitar el estrés.
  • Bajar de peso, dejar de fumar y mantener una dieta saludable.
  • Usar almohadas y sillas ergonómicas.

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